- Dolor pélvico crónico
- Debilidad del suelo pélvico
- Congestión pélvica
El suelo pélvico cumple un papel fundamental en la estabilidad del cuerpo, el control de esfínteres y la salud sexual. Alteraciones como la incontinencia urinaria, el dolor pélvico, los prolapsos o las cicatrices postparto pueden generar desequilibrios que afectan la calidad de vida. Desde la osteopatía se realiza una valoración global del sistema pélvico, abdominal y lumbar, identificando las causas que provocan tensión o debilidad. A través de técnicas manuales y ejercicios específicos, se busca restaurar el equilibrio entre pelvis, diafragma y postura, favoreciendo una mejor función muscular y una mayor conciencia corporal. El resultado: salud, fuerza y bienestar íntimo.
